TU ME DECIS, YO TE DIGO Y ASI EMPIEZA NUESTRA GUERRA COTIDIANA. Yo me armo de adjetivos, tú conjugas el peor de mis pecados Y te apunto donde duele, y te acuerdo el peor de tus pecados.Tú reviras la ofensiva, y DISPARAS DONDE SABES QE HACE DAÑO. Y en el campo de batalla quedan muertos los minutos que perdemos. Tú me dices, yo te digo, y así acaba nuestra guerra cotidiana, esta guerra sin cuartel que nadie gana. Ya te dije que no es cierto, ya dijiste que tú no eres lo que digo. Nadie cree, nadie acepta, CADA QUIEN DEFIENDE SU UTOPIA.Y el fantasma de la duda se abre paso en la frontera del futuro. te quiero y me quieres pero SOMOS MAS IDOTAS QE SENSATOS, y aparece otro día, y nos van quedando llagas incurables de ESTA MALDITA ENFERMEDAD DE HABLAR DE MAS. ¿Por qué hablamos? Y no usamos ese tiempo en darnos besos, en pintarnos con las manos las caricias que queremos domingo, 27 de diciembre de 2009
TU ME DECIS, YO TE DIGO Y ASI EMPIEZA NUESTRA GUERRA COTIDIANA. Yo me armo de adjetivos, tú conjugas el peor de mis pecados Y te apunto donde duele, y te acuerdo el peor de tus pecados.Tú reviras la ofensiva, y DISPARAS DONDE SABES QE HACE DAÑO. Y en el campo de batalla quedan muertos los minutos que perdemos. Tú me dices, yo te digo, y así acaba nuestra guerra cotidiana, esta guerra sin cuartel que nadie gana. Ya te dije que no es cierto, ya dijiste que tú no eres lo que digo. Nadie cree, nadie acepta, CADA QUIEN DEFIENDE SU UTOPIA.Y el fantasma de la duda se abre paso en la frontera del futuro. te quiero y me quieres pero SOMOS MAS IDOTAS QE SENSATOS, y aparece otro día, y nos van quedando llagas incurables de ESTA MALDITA ENFERMEDAD DE HABLAR DE MAS. ¿Por qué hablamos? Y no usamos ese tiempo en darnos besos, en pintarnos con las manos las caricias que queremos